{"id":10036,"date":"2025-10-28T11:36:34","date_gmt":"2025-10-28T16:36:34","guid":{"rendered":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/una-joven-misionera-una-vida-entregada\/"},"modified":"2025-10-28T11:36:39","modified_gmt":"2025-10-28T16:36:39","slug":"una-joven-misionera-una-vida-entregada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/una-joven-misionera-una-vida-entregada\/","title":{"rendered":"Una joven misionera \u2013 Una vida entregada"},"content":{"rendered":"\n<p><p>por la Hna. M. Emily Kenkel<\/p><\/p>\n\n<p>Era la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, en 1958. Seis j\u00f3venes hermanas, a\u00fan en el noviciado, zarparon cruzando el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, dejando su tierra natal en Alemania para ir a los Estados Unidos. Los Estados Unidos\u2014no lo que normalmente considerar\u00edamos \u201ctierra de misi\u00f3n\u201d en el sentido estricto de la palabra\u2014, pero para estas hermanas significaba llevar una espiritualidad nueva y actual a la Iglesia cat\u00f3lica en Am\u00e9rica: una alianza de amor con Mar\u00eda, el anhelo de santidad en la vida diaria y la total disponibilidad como instrumento en las manos de Dios.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><p>Una aventura para toda la vida<\/p><\/h2>\n\n<p>\u201cFue algo muy especial,\u201d cont\u00f3 la Hna. M. Corelia, una de las misioneras. \u201cTuvimos nuestra despedida en el Santuario Original. Viajamos toda la noche en tren, y por la ma\u00f1ana fuimos a Misa. Eso nos retras\u00f3 un poco, y cuando llegamos al barco, \u00a1ya hab\u00eda comenzado a moverse! Tuvimos que subir por una escalerilla por el costado del barco. Ya no s\u00e9 c\u00f3mo lo logramos, pero lo hicimos.\u201d<br\/>Ese fue solo el comienzo de una aventura que durar\u00eda toda la vida: la aventura de buscar y seguir la voluntad de Dios en cada momento.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><p>Entregada con alegr\u00eda<\/p><\/h2>\n\n<p>La Hna. M. Antoinette estaba entre las novicias misioneras que llegaron a Texas aquel octubre. Con solo 20 a\u00f1os, era la m\u00e1s joven \u2014con un esp\u00edritu vivaz y dispuesta a construir el Reino de Dios. Tras un breve tiempo para perfeccionar su ingl\u00e9s, se dedic\u00f3 de lleno a la pedagog\u00eda. Durante los siguientes nueve a\u00f1os, ense\u00f1\u00f3 k\u00ednder, primero y segundo grado en escuelas cat\u00f3licas del sur de Texas. Ten\u00eda un don para la educaci\u00f3n y un coraz\u00f3n para sus alumnos, quienes la apreciaban mucho. Su amor sincero por Jes\u00fas y su Madre Sant\u00edsima se desbordaba en los peque\u00f1os y los marc\u00f3 para toda la vida.<\/p>\n\n<p>Como verdadera misionera, la Hna. M. Antoinette puso sus talentos al servicio de la comunidad con gran simplicidad durante toda su vida. No importaba de qu\u00e9 manera constru\u00eda el Reino de Dios \u2014 lo que importaba era su entrega. Ya fuera ense\u00f1ando, cocinando, catequizando o sirviendo como superiora de las hermanas, lo hac\u00eda con un esp\u00edritu de alegr\u00eda y profunda fe. Rezaba. Viv\u00eda en la presencia de Dios. Su oraci\u00f3n brotaba de un coraz\u00f3n aut\u00e9ntico y puro, y su dedicaci\u00f3n a quienes se le confiaban flu\u00eda de esa uni\u00f3n gozosa con Dios.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Abandono total<\/h2>\n\n<p>Incluso cuando la demencia comenz\u00f3 a quitarle gradualmente sus facultades mentales, lo que siempre permaneci\u00f3 intacto fue su esp\u00edritu religioso y su car\u00e1cter alegre. Disfrutaba haciendo sonre\u00edr a los dem\u00e1s, a veces con un toque de travesura inocente. Todo esto era fruto de su total abandono a la voluntad de Dios: viv\u00eda completamente sin preocupaciones. Las palabras de Jes\u00fas, \u201cSi no se hacen como ni\u00f1os, no entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos\u201d (Mateo 18,3), se cumplieron plenamente en su vida.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00faltimo viaje<\/h2>\n\n<p>Se hizo como una ni\u00f1a, y ahora Dios Padre la ha llamado a s\u00ed. El 13 de octubre de 2025 \u2014sesenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de aquel primer viaje misionero en barco\u2014, ella zarp\u00f3 hacia las orillas del cielo, el destino final de nuestra vida en la tierra. Echaremos mucho de menos a nuestra querida Hna. M. Antoinette. Pero, sin duda, hemos ganado una valiosa intercesora ante el trono de Dios. \u00a1Conc\u00e9dele, Se\u00f1or, el descanso eterno, y brille para ella la luz perpetua!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La aventura de buscar y seguir la voluntad de Dios en cada momento&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10034,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_piecal_is_recurring":false,"_piecal_recurring_interval":1,"_piecal_recurring_frequency":"","_piecal_recurring_exact_position":false,"_piecal_recurring_end":"","_piecal_color":"","_piecal_text_color":"","_piecal_global_color_master":false,"_piecal_rsets":"[]","_piecal_is_event":false,"_piecal_start_date":"","_piecal_end_date":"","_piecal_is_allday":false,"footnotes":""},"categories":[27,31],"tags":[],"location":[],"class_list":["post-10036","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discernimiento","category-nuestra-comunidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10036"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10039,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10036\/revisions\/10039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10036"},{"taxonomy":"location","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/location?post=10036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}