{"id":5570,"date":"2021-08-24T20:01:19","date_gmt":"2021-08-25T01:01:19","guid":{"rendered":"https:\/\/ys6x38im6k.wpdns.site\/una-oracion-por-nuestro-pais\/"},"modified":"2023-05-18T09:41:26","modified_gmt":"2023-05-18T14:41:26","slug":"una-oracion-por-nuestro-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/una-oracion-por-nuestro-pais\/","title":{"rendered":"Una oraci\u00f3n por nuestro pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Hna. M. Jessica Swedzinski\u00a0<\/h3>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Para este mes de julio, en el que celebramos la independencia de nuestra naci\u00f3n, invitamos a nuestros lectores a rezar con el fundador de Schoenstatt por nuestro pa\u00eds. Para nuestra meditaci\u00f3n utilizaremos una oraci\u00f3n que el Padre Kentenich escribi\u00f3 durante los a\u00f1os de inicio del Movimiento Apost\u00f3lico de Schoenstatt. <\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Madre tres veces Admirable,<\/p><p>ens\u00e9\u00f1anos a combatir como luchadores tuyos,<\/p><p>y que a pesar de la multitud de poderosos enemigos,<\/p><p>los pueblos se pongan a tu servicio,<\/p><p>para que el mundo por ti renovado<\/p><p>glorifique a tu Hijo Jes\u00fas.<strong> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p><p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p><p>Madre, con tu Hijo Divino<\/p><p>desciende a los caminos de nuestra patria<\/p><p>para que, siguiendo vuestra huellas,<\/p><p>encuentre la paz verdadera y estable.<\/p><p><em>Patria, s\u00f3lo tendr\u00e1s salvaci\u00f3n \u2013<\/em><\/p><p>si, en amor, te unes a Mar\u00eda y a su Hijo.<\/p><p>(Padre Jos\u00e9 Kentenich, 1916)<\/p><\/blockquote>\n\n<p><\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El trasfondo &#8211; La Primera Guerra Mundial<\/strong><\/h4>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 estaba ocurriendo en su mundo en ese momento? La Primera Guerra Mundial, llamada \u00abLa Gran Guerra\u00bb, hac\u00eda estragos en Europa. El puro infierno de esta guerra implicaba luchar casi cara a cara en las trincheras a trav\u00e9s de pr\u00e1cticamente cada milla y cada pueblo de Europa, dejando unos 20 millones de muertos y otros 20 millones de heridos. Entre ellos hab\u00eda 17 millones de militares y 13 millones de civiles. Casi un tercio de la poblaci\u00f3n h\u00fangara pereci\u00f3, junto con los imperios alem\u00e1n y austroh\u00fangaro. Los imperios ruso y otomano tambi\u00e9n fueron devastados. El \u00abbello lugar\u00bb geogr\u00e1fico de Schoenstatt, cerca de Coblenza, Alemania, a orillas del r\u00edo Rin, estaba situado literalmente en el coraz\u00f3n de esta guerra de odio desenfrenado, pecado e intriga.<\/p>\n\n<p>El Padre Kentenich trabajaba como entusiasta director espiritual de 30 a\u00f1os de edad en una escuela del Seminario Pallottino. Adem\u00e1s, guiaba a un pu\u00f1ado de j\u00f3venes voluntarios para que ofrecieran sus energ\u00edas y servicios a un club de misiones recientemente convertido en una cofrad\u00eda mariana. Cuando los estudiantes cumpl\u00edan 18 a\u00f1os, eran reclutados para el servicio militar y enviados a uno de los frentes para luchar en nombre de la patria. <\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>En las batallas espirituales de hoy<\/strong><\/h4>\n\n<p>Con un trasfondo de guerra como \u00e9ste, el P. Kentenich -heroico director espiritual mariano- nos invita a observar, presenciar y a unirnos a una batalla espiritual totalmente diferente. Se puede ver que se trataba de un plan de batalla \u00abpara la guerra\u00bb tan intenso como los l\u00edderes pol\u00edticos bajo los que viv\u00eda. Era un plan tan completo y bien pensado como la guerra mundial, tan comprometido, que necesitaba cada gramo de energ\u00eda en relaci\u00f3n con los resultados finales deseados \u00abde la victoria\u00bb. Sin embargo, su plan era tan diferente como la noche y el d\u00eda. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haber en el coraz\u00f3n de la oraci\u00f3n por su pa\u00eds escrita hace un siglo, que podamos utilizar como nuestro grito de batalla para los Estados Unidos de Am\u00e9rica en este verano de 2021 o para cualquier otra patria que reclamemos como nuestra?<\/p>\n\n<p>En la Alianza de Amor, el Padre Kentenich nos invita a mirar a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda como nuestra Madre tres veces admirable, como la Madre con el Ni\u00f1o Divino en sus brazos. En la oraci\u00f3n se nos invita a estudiar el cuadro de gracia de Schoenstatt, que tiene un espacio para cada uno de nosotros en los brazos de nuestra Madre, junto a su Ni\u00f1o Divino. Queremos honrar a Mar\u00eda como Reina de nuestra Patria. Ella tiene el singular honor espiritual de ser invocada como nuestra \u00abMadre de Gracia\u00bb en la lucha durante el fragor de la batalla, al igual que un soldado que sufre, preso del p\u00e1nico, suele llamar a su madre natural como fuente de alivio.<\/p>\n\n<p>La oraci\u00f3n contiene la petici\u00f3n: <em>ens\u00e9\u00f1anos a combatir como luchadores tuyos\u2026 a pesar de la multitud de poderosos enemigos<\/em>. No se refiere a un cuerpo pol\u00edtico (sea justo o injusto), sino a esa <em>gigantesca batalla entre el bien y el mal<\/em>. Es la batalla por las almas, por la que el Padre Kentenich estuvo dispuesto a gastar todas sus energ\u00edas y hasta el \u00faltimo suspiro de su vida por ser un combatiente principal, un instrumento en las manos de nuestra Madre Tres Veces Admirable.<\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El gran poder del amor<\/strong><\/h4>\n\n<p>Durante los meses finales de la Segunda Guerra Mundial, el Padre Kentenich escribi\u00f3 en la introducci\u00f3n al V\u00eda Crucis del Instrumento \u00ab<em>Nos encontramos entre dos poderosos poderes que se oponen eternamente en la batalla. En plena libertad renovamos nuestra decisi\u00f3n por Cristo, ahora y siempre<\/em>\u00ab. El Padre Kentenich, muy sabio y astuto, a la hora de leer los signos de los tiempos con los ojos de una fe pr\u00e1ctica en la divina providencia, no dedicaba tiempo a calibrar los motivos de sus enemigos. M\u00e1s bien dedic\u00f3 cada momento de su vida a difundir en todos los rincones de la tierra el amor c\u00e1lido y humano que brotaba de los corazones de Mar\u00eda y Jes\u00fas. Con San Pablo proclam\u00f3 con audacia: La ley fundamental del mundo es el amor. Cuando podamos volver a reconocer que Dios es amor, entonces el mundo ser\u00e1 realmente nuevo. Esta es la Buena Nueva que Jes\u00fas vino a proclamar. <\/p>\n\n<p>Los Estados Unidos de Am\u00e9rica son una naci\u00f3n cristiana. Nuestra Declaraci\u00f3n de Independencia comienza con las palabras: \u00abSostenemos que estas verdades son evidentes, que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador con ciertos Derechos inalienables, que entre estos est\u00e1n la Vida, la Libertad y la b\u00fasqueda de la Felicidad\u00bb. Esperemos que las l\u00edneas finales tambi\u00e9n est\u00e9n tan claramente grabadas en nuestras mentes, memorias y corazones: \u00abY para el apoyo de esta Declaraci\u00f3n, con una firme confianza en la protecci\u00f3n de la divina Providencia, prometemos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor\u00bb. &#13;\n<\/p>\n\n<p>Este es el verdadero amor -el amor a Dios, el amor a la familia, el amor al pr\u00f3jimo, el amor a la patria- que va m\u00e1s all\u00e1 de los propios deseos y anhelos inmediatos. Esta es la poderosa fuerza del amor que movi\u00f3 al Padre Kentenich a suplicar a nuestra Madre con su Hijo que descendiera de nuevo al coraz\u00f3n de nuestra naci\u00f3n que anhela una paz verdadera y duradera. Los corazones puros y nobles de esta gran tierra anhelan que se ponga fin al aborto y a la eutanasia, que se detenga el tr\u00e1fico de personas y los cr\u00edmenes contra la persona y la sexualidad humana, que se ayude a combatir el abuso de sustancias y de las enfermedades mentales y psicol\u00f3gicas. Nuestro esfuerzo en la oraci\u00f3n y el sacrificio, con la disciplina y el servicio, forzar\u00e1 suavemente a nuestra Madre Tres Veces Admirable a restaurar y sanar nuestra naci\u00f3n a trav\u00e9s de un amor que tiene sus ra\u00edces en nuestra alianza bautismal con Dios y se expresa en una alianza de amor con ella. <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/article-photo-1-1024x626.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5545\" width=\"731\" height=\"446\"\/><\/figure>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una oraci\u00f3n llena de significado personal<\/strong><\/h4>\n\n<p>En lo personal, esta oraci\u00f3n siempre ha sido especial para m\u00ed desde mis primeros meses de participaci\u00f3n con la Juventud de Schoenstatt. En la Dedicaci\u00f3n de nuestra Naci\u00f3n cuando celebramos su bicentenario en el 1976, quisimos regalar a nuestra MTA como Juventud Femenina de Schoenstatt, miles de esta oraci\u00f3n rezadas por las chicas. Hoy podr\u00eda contarles d\u00f3nde estaba recogiendo rocas en un campo de ma\u00edz con mis padres y hermanos (ya que ped\u00ed su ayuda para aumentar el n\u00famero) cuando alcanzamos el \u00faltimo marcador de 10.000 oraciones rezadas por Minnesota. <\/p>\n\n<p>Llenos de confianza, agradecemos de antemano la paz sanadora que el rezo de esta oraci\u00f3n dar\u00e1 a nuestros corazones y a toda nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p><em>Madre tres veces Admirable,<\/em> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n<p><em>ens\u00e9\u00f1anos a combatir como luchadores tuyos, <\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n<p><em>y que a pesar de la multitud&#13;\nde poderosos enemigos, \u00a0<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n<p><em>en nuevos confines&#13;\nlos pueblos se pongan a tu servicio&#13;\n,<\/em><\/p>\n\n<p>para que el mundo por ti renovado<\/p>\n\n<p><em>glorifique a tu Hijo Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p><em>Madre, con tu Hijo Divino<\/em><\/p>\n\n<p><em>desciende a los caminos de nuestra patria,<\/em><\/p>\n\n<p><em>para que, siguiendo vuestra huellas,<\/em><\/p>\n\n<p><em>encuentre la paz&#13;\nverdadera y estable.&#13;\n<\/em><\/p>\n\n<p><em>Patria, s\u00f3lo tendr\u00e1s salvaci\u00f3n&#13;\nsi, en amor, te unes&#13;\n\u2013<\/em><\/p>\n\n<p><em>a Mar\u00eda y a su Hijo.<\/em><\/p>\n\n<p>(Padre Jos\u00e9 Kentenich, 1916)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hna. 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