{"id":6575,"date":"2022-04-12T10:22:42","date_gmt":"2022-04-12T15:22:42","guid":{"rendered":"https:\/\/ys6x38im6k.wpdns.site\/el-rosario-del-instrumento-del-hacia-el-padre-oracion-preparatoria\/"},"modified":"2023-05-19T12:40:46","modified_gmt":"2023-05-19T17:40:46","slug":"el-rosario-del-instrumento-del-hacia-el-padre-oracion-preparatoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/el-rosario-del-instrumento-del-hacia-el-padre-oracion-preparatoria\/","title":{"rendered":"Contemplando la vida de Cristo"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por la Hna. M. Danielle Peters<\/h3>\n\n<p><p>El <em>Rosario del Instrumento<\/em>tiene su origen en octubre de 1944 en el campo de concentraci\u00f3n de Dachau, donde el Padre Jos\u00e9 Kentenich se encontraba prisionero. Est\u00e1 incluido en la colecci\u00f3n de oraciones compuestas all\u00ed, titulada <em>Hacia el Padre<\/em>.<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> Las oraciones introductorias al inicio del rosario en su conjunto y al comienzo de cada misterio individual nos gu\u00edan para reflexionar sobre los misterios en la vida de Jes\u00fas y su madre, as\u00ed como para imitarlos en nuestra vida personal. En esta meditaci\u00f3n consideramos la oraci\u00f3n preparatoria:<\/p><\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Ay\u00fadanos, Padre, a cerrar las puertas de los sentidos.<br\/>Que una luz clara penetre nuestras almas<br\/>ilumin\u00e1ndonos por el c\u00e1lido brillo de la fe.<br\/>Ad\u00e9ntranos profundamente en el misterio de la Redenci\u00f3n.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Una Gu\u00eda Condensada de la Oraci\u00f3n Meditativa<\/h4>\n\n<p>Las cuatro primeras l\u00edneas son una gu\u00eda condensada de la oraci\u00f3n meditativa. Son una invitaci\u00f3n a \u00abcerrar las puertas de nuestros sentidos\u00bb. Para volvernos silenciosos y receptivos necesitamos \u00abapagar\u00bb todos los ruidos y distracciones que ocupan nuestros o\u00eddos y ojos. Parece que estamos constantemente oyendo, oliendo, viendo y sintiendo algo. Por lo tanto, es importante cerrar los ojos y apagar el tel\u00e9fono y otras distracciones. Arrodillarse o sentarse en quietud es la predisposici\u00f3n para que \u00abla luz brillante [fluya] en nuestras almas\u00bb. A trav\u00e9s de esta luz de fe que nos da el Esp\u00edritu Santo, el Padre Celestial puede introducirnos \u00aben el misterio de la redenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Quisi\u00e9ramos acompa\u00f1ar en silencio al Redentor<br\/>por esos caminos que lo vemos recorrer en el Rosario,<br\/>en uni\u00f3n con Mar\u00eda, su valerosa Madre y Compa\u00f1era,<br\/>a quien \u00c9l constituy\u00f3 en Consorte y Colaboradora suya.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Los Misterios del Rosario Desarrollan la Uni\u00f3n Entre Jes\u00fas y Mar\u00eda.<\/h4>\n\n<p>Al meditar los misterios del rosario acompa\u00f1amos espiritualmente la vida del Redentor en el espacio tranquilo y sagrado de nuestro santuario del coraz\u00f3n. Los misterios del rosario nos invitan a reflexionar sobre su encarnaci\u00f3n, su ministerio p\u00fablico, su pasi\u00f3n y su glorificaci\u00f3n. Su \u00abvalerosa Madre-Esposa\u00bb le acompa\u00f1a en este camino como su compa\u00f1era de viaje. Como su \u00abMadre-Esposa\u00bb, Mar\u00eda es la Nueva Eva unida al Nuevo Ad\u00e1n en toda la obra de la redenci\u00f3n. Los misterios del rosario desarrollan esta uni\u00f3n entre Jes\u00fas y Mar\u00eda.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Danos la gracia de captar con el coraz\u00f3n<br\/>lo que el Rosario nos habla,<br\/>lo que los misterios nos proponen,<br\/>y seg\u00fan eso conformar lo que hacemos o evitamos.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Lo que Captamos con el Coraz\u00f3n Debe \u00abFormar Nuestra Vida en Consecuencia\u00bb. <\/h4>\n\n<p><p>En el tercer vers\u00edculo, pedimos una doble gracia: que seamos capaces de \u00abcaptar con el coraz\u00f3n el mensaje que escuchamos en cada misterio\u00bb. Nuestro coraz\u00f3n ve m\u00e1s que nuestros ojos. O como escribe Antoine de Saint-Exup\u00e9ry: \u00ab. . . s\u00f3lo con el coraz\u00f3n se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos\u00bb<a href=\"#_ftn2\" data-type=\"internal\" data-id=\"#_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0<\/p><\/p>\n\n<p>Pero esto no es suficiente: lo que captamos con el coraz\u00f3n debe \u00abformar nuestra vida en consecuencia\u00bb. Se trata de meditar, comprender y vivir. Los dos vers\u00edculos siguientes nos ense\u00f1an c\u00f3mo hacerlo: <\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Sum\u00e9rgenos en el mar de amor<br\/>del cual el Rosario nos da a beber en abundancia;<br\/>enciende nuestra d\u00e9bil voluntad de sacrificio<br\/>con el ardiente amor de Cristo y de Mar\u00eda.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Rezar el Rosario es Como Entrar en una Escuela de Contemplaci\u00f3n<\/h4>\n\n<p><p>Para el Padre Kentenich, rezar el rosario es como entrar en una escuela de contemplaci\u00f3n, donde aprendemos a <sup> \u201c<\/sup>sumergirnos en el oc\u00e9ano del amor\u00bb. Cada decena del rosario nos ofrece una bebida \u00fanica del oc\u00e9ano inagotable del amor de Dios. Cuanto m\u00e1s saciemos nuestra sed de este amor, m\u00e1s \u00abel amor resplandeciente de Cristo y de su Madre [puede] inflamar nuestro d\u00e9bil esp\u00edritu de sacrificio\u00bb. Es un misterio de la fuerza unificadora y asimiladora del amor que nos convertimos en lo que amamos.<\/p><\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Entonces nuestra vida ser\u00e1 un espejo<br\/>del ser y del caminar de Cristo aqu\u00ed en la tierra;<br\/>con \u00c9l cruzaremos el mundo fuertes y bondadosos,<br\/>como vivas im\u00e1genes de Mar\u00eda, como fuertes de bendici\u00f3n.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Como Im\u00e1genes de la Sant\u00edsima Virgen, Somos Enviados al Mundo<\/h4>\n\n<p>Cuando seguimos la gu\u00eda del Padre Kentenich en el rezo del rosario, nuestras vidas se volver\u00e1n fruct\u00edferas. Reflejar\u00e1n \u00abel ser y el vivir de Cristo aqu\u00ed en la tierra\u00bb. Mar\u00eda, que meditaba profundamente en su coraz\u00f3n los misterios de la fe, fue la primera en reflejar a Cristo siendo custodia y tabern\u00e1culo viviente. Ella es nuestro modelo. Como su imagen, somos enviados a nuestro mundo para irradiar a Cristo.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Entonces, Padre, siempre nos puedes usar como instrumentos<br\/>en tus manos omnipotentes, fuertes y ricas en amor,<br\/>y plasmar por nosotros el rostro de la humanidad de hoy<br\/>seg\u00fan corresponda al designio de tus planes. Am\u00e9n.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p>Meditando los misterios del rosario en la escuela de Mar\u00eda, nuestra modelo y educadora, aprenderemos gradualmente a entregarnos como instrumentos a las \u00abmanos omnipotentes, amorosas y poderosas\u00bb del Padre Celestial. La meditaci\u00f3n y el apostolado, la contemplaci\u00f3n y la acci\u00f3n van juntas en la espiritualidad de Schoenstatt. Incluso el simple rezo del rosario afecta al \u00abrostro de la humanidad actual\u00bb. Transformar\u00e1 nuestros corazones y, a partir de ah\u00ed, propiciar\u00e1 el encuentro con Cristo en los dem\u00e1s.   <\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n<p><p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Para el <em>Rosario de los Instrumentos<\/em>, v\u00e9ase el Padre Jos\u00e9 Kentenich <em>Hacia el Padre<\/em>, trans. Jonathan Niehaus, edici\u00f3n americana 4.0 (Waukesha, Wisconsin: Padres de Schoenstatt, 1992), pp. 91\u2013100.<\/p><\/p>\n\n<p><p><a href=\"#_ftnref2\" data-type=\"internal\" data-id=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Antoine de Saint-Exup\u00e9ry, <em>The Little Prince, p. 53; <\/em><a href=\"https:\/\/books-library.net\/files\/books-library.online-12201041Ti6B3.pdf\"><em>https:\/\/books-library.net\/files\/books-library.online-12201041Ti6B3.pdf<\/em><\/a><em>. Consultado el 4\/11\/2022.<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 hacemos cuando rezamos el Rosario?<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6578,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_piecal_is_recurring":false,"_piecal_recurring_interval":1,"_piecal_recurring_frequency":"","_piecal_recurring_exact_position":false,"_piecal_recurring_end":"","_piecal_color":"","_piecal_text_color":"","_piecal_global_color_master":false,"_piecal_rsets":"[]","_piecal_is_event":false,"_piecal_start_date":"","_piecal_end_date":"","_piecal_is_allday":false,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"location":[],"class_list":["post-6575","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discernimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6575"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6575\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7290,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6575\/revisions\/7290"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6575"},{"taxonomy":"location","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/location?post=6575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}