{"id":6681,"date":"2022-08-28T16:01:49","date_gmt":"2022-08-28T21:01:49","guid":{"rendered":"https:\/\/ys6x38im6k.wpdns.site\/?p=6681"},"modified":"2023-05-18T19:30:21","modified_gmt":"2023-05-19T00:30:21","slug":"el-rosario-del-instrumento-del-hacia-el-padre-primer-misterio-gozoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/el-rosario-del-instrumento-del-hacia-el-padre-primer-misterio-gozoso\/","title":{"rendered":"Sin vacilaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por la Hna. M. Marcia Vinje<\/h3>\n\n<p>Meditemos sobre el primer Misterio Gozoso del Rosario del Instrumento que el Padre Kentenich escribi\u00f3 en el campo de concentraci\u00f3n de Dachau.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Madre, sin vacilaci\u00f3n das tu S\u00ed<br\/>y puedes llevar a Cristo en tu seno.<br\/>Y como el Padre lo quiere de ti,<br\/>eres la Diaconisa, que prepara en silencio<br\/>la Ofrenda del sacrificio.<br\/>Ad\u00e9ntranos profundamente en tu misi\u00f3n;<br\/>haz de nosotros di\u00e1conos del Redentor.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p><p>La Anunciaci\u00f3n es uno de los pasajes b\u00edblicos que m\u00e1s nos dice sobre Mar\u00eda[1]. Nos revela el amor con el que Dios la mir\u00f3. Tanto la am\u00f3 que le envi\u00f3 al \u00e1ngel Gabriel para que le llevara su mensaje de alabanza: \u00abSalve, llena de gracia\u00bb o como dice una traducci\u00f3n alternativa, \u00abAl\u00e9grate, muy favorecida\u00bb. Desde Ad\u00e1n y Eva no se hab\u00edan pronunciado estas palabras a una persona humana. Luego, la proclamaci\u00f3n casi aterradora: \u00abEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb. La Escritura nos dice que este saludo inquiet\u00f3 a Mar\u00eda.<\/p><\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Portadora de una gran misi\u00f3n<\/h4>\n\n<p><p>Por supuesto, es una alegr\u00eda y un consuelo saber que el Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros y nos apoya, pero Mar\u00eda era consciente de que cuando estas palabras b\u00edblicas son pronunciadas por un \u00e1ngel, significa que Dios ha la elegido para una misi\u00f3n especial, cuya realizaci\u00f3n est\u00e1 fuera de su alcance. <a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u00bfNo temblar\u00edamos nosotros tambi\u00e9n? Sin embargo, Mar\u00eda mantiene la cordura y pregunta, no por duda, sino para aclararse: \u00bfC\u00f3mo va a suceder esto, ya que soy virgen y estoy consagrada al Se\u00f1or?<\/p><\/p>\n\n<p><p>A menudo pienso que el \u00e1ngel evade esta pregunta. Gabriel no da una respuesta directa, s\u00f3lo dice que el Esp\u00edritu Santo la cubrir\u00e1 con su sombra. \u00a1La sombra que se\u00f1ala la presencia especial de Dios! La misma que encontramos en el desierto del Sina\u00ed,<a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> guiando a los israelitas hacia la Tierra Prometida, o cubriendo el arca de la Alianza<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> y llenando el templo con la gloria de Dios.<a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a> Mar\u00eda, sin embargo, se da cuenta de que el misterio de su misi\u00f3n personal es demasiado grande para explicarlo con palabras. Con toda humildad da su consentimiento: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or. H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb.<\/p><\/p>\n\n<p>Es en este punto de la narraci\u00f3n cuando el P. Kentenich comienza su meditaci\u00f3n:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Madre, sin vacilaci\u00f3n das tu S\u00ed<\/p><\/p>\n\n\n\n<p><p><em>y puedes llevar a Cristo en tu seno.<\/em><a id=\"_ftnref6\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sin vacilaci\u00f3n<\/h4>\n\n<p><p>Qu\u00e9 ejemplo tan grande nos da para cuando necesitamos discernir la voluntad de Dios para nuestra vida: sin dudar dice su Fiat,<a id=\"_ftnref7\" href=\"#_ftn7\">[6] <\/a>su s\u00ed. Sin excusas, sin falsa humildad de creer que no es digna o no tiene los talentos necesarios. Si el Padre lo pide, entonces da un s\u00ed alegre, dispuesto, \u00e1vido. Esto s\u00f3lo es posible en el coraz\u00f3n de una persona que conf\u00eda totalmente en Dios, y que ha dejado de lado sus propios planes. Ciertamente, esto no estaba en el radar de Mar\u00eda para la misi\u00f3n de su vida.<\/p><\/p>\n\n<p><p>Con el s\u00ed dispuesto llega el cumplimiento de la promesa, el Salvador es concebido primero en su coraz\u00f3n y luego en su vientre. Notemos el \u00e9nfasis que se le <em>permite<\/em> llevar al Se\u00f1or. Ella no buscaba un lugar de honor, pero ahora se le permite participar en el gran acto de la redenci\u00f3n.<\/p><\/p>\n\n<p>La oraci\u00f3n contin\u00faa:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Y como el Padre lo quiere de ti,<br\/>eres la Diaconisa, que prepara en silencio<\/p><\/p>\n\n\n\n<p><p><i>la ofrenda del sacrificio.<\/i><\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Preparadora del sacrificio<\/h4>\n\n<p>Cuando el P. Kentenich utiliza el t\u00e9rmino \u00abdiaconisa\u00bb, no se refiere a alguien que ha recibido la ordenaci\u00f3n. Para \u00e9l es una relaci\u00f3n espiritual entre Cristo, el Sumo Sacerdote, y Mar\u00eda la Corredentora. Ella est\u00e1 al lado de Jes\u00fas para ayudarle en su ministerio sacerdotal. Mar\u00eda no es simplemente una madre que da a luz y luego se desvanece en la historia. M\u00e1s bien, su papel de sierva o servidora personal del Mes\u00edas, significa que est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con el misterio de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p><p>Al igual que el di\u00e1cono prepara el pan y el vino y los entrega al sacerdote para ser ofrecidos, Mar\u00eda prepara la V\u00edctima del sacrificio eterno. Ella da a Jes\u00fas su cuerpo terrenal que le permite expiar la ruptura de la alianza entre Dios y el hombre. Mar\u00eda da a su hijo su propio ADN, su sangre, su alimento, su ox\u00edgeno, en fin, todo lo que un ni\u00f1o recibe de su madre para vivir y desarrollarse. Y \u00e9sta es la voluntad del Padre.<\/p><\/p>\n\n<p><p>Es la voluntad del Padre que el Hijo de Dios asuma una naturaleza humana, convirti\u00e9ndose en su misma Persona en la alianza inquebrantable que une lo humano con lo divino. Es la voluntad del Padre que una madre humana sea elegida como instrumento para recibir la encarnaci\u00f3n. Es la voluntad del Padre que Mar\u00eda est\u00e9 junto a Jes\u00fas por toda la eternidad como la nueva Eva para el nuevo Ad\u00e1n,<a id=\"_ftnref8\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a> y ahora Jes\u00fas sale del cuerpo de Mar\u00eda.<\/p><\/p>\n\n<p><p>El papel de Mar\u00eda como diaconisa espiritual aparecer\u00e1 de nuevo en la presentaci\u00f3n del Ni\u00f1o en el templo,<a id=\"_ftnref10\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a> cuando ofrezca al Hombre-Dios al Padre, seg\u00fan la ley jud\u00eda. El hijo primog\u00e9nito no pertenece a sus padres naturales, sino a Dios mismo. Ella lleva de nuevo el sacrificio para ser ofrecido. En Can\u00e1, est\u00e1 junto a su Hijo cuando \u00e9ste realiza su primer milagro<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>; para volver a ofrecer libremente el sacrificio al Sumo Sacerdote en el mayor sacrificio de todos los tiempos.<\/p><\/p>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Un ejemplo para nosotros<\/h4>\n\n<p>Las \u00faltimas estrofas de la meditaci\u00f3n del rosario nos llevan a prestar atenci\u00f3n a nuestro propio papel:<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><p>Ad\u00e9ntranos profundamente en tu misi\u00f3n;<\/p><\/p>\n\n\n\n<p><p>haz de nosotros di\u00e1conos del Redentor.<\/p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p><p>S\u00ed, como miembros de la Iglesia de Cristo, tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a ser servidores del Redentor. Le pedimos a Mar\u00eda que nos ayude, pero tambi\u00e9n que se asocie con nosotros al imitar su papel de sierva. M\u00e1s a\u00fan. Compartimos la misi\u00f3n de Mar\u00eda. Ella es nuestra Madre y de ella heredamos nuestro legado espiritual.<\/p><\/p>\n\n<p>Con ella y en ella podemos decir nuestros peque\u00f1os fiats a la voluntad del Padre.<\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n<p><p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Lucas 1, 26-38<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Ver, por ejemplo, G\u00e9nesis 31, 3; Deuteronomio 20, 4; Jueces 6,12<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn3\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> \u00c9xodo 33, 9<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> \u00c9xodo 40, 34<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn5\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Ezequiel 10, 4<\/p><\/p>\n\n<p><p>Rosario del Instrumento, Hacia el Padre<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn7\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Lat\u00edn &#8211; \u00abH\u00e1gase en m\u00ed\u00bb<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn8\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> 1 Corintios 15, 45<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn9\" href=\"#_ftnref9\">[9] <\/a>G\u00e9nesis 2, 21-22<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn10\" href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> Lucas 2, 22-38<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn11\" href=\"#_ftnref11\">[11] <\/a>Juan 2, 1-12<\/p><\/p>\n\n<p><p><a id=\"_ftn12\" href=\"#_ftnref12\">[12] <\/a>Juan 19, 25<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n sobre el primer misterio gozoso del Rosario.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6715,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_piecal_is_recurring":false,"_piecal_recurring_interval":1,"_piecal_recurring_frequency":"","_piecal_recurring_exact_position":false,"_piecal_recurring_end":"","_piecal_color":"","_piecal_text_color":"","_piecal_global_color_master":false,"_piecal_rsets":"[]","_piecal_is_event":false,"_piecal_start_date":"","_piecal_end_date":"","_piecal_is_allday":false,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"location":[],"class_list":["post-6681","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discernimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6681"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6681\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7279,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6681\/revisions\/7279"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6681"},{"taxonomy":"location","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/location?post=6681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}