{"id":8618,"date":"2025-02-07T20:08:17","date_gmt":"2025-02-08T02:08:17","guid":{"rendered":"https:\/\/ys6x38im6k.wpdns.site\/del-miedo-a-la-libertad\/"},"modified":"2025-02-15T19:57:36","modified_gmt":"2025-02-16T01:57:36","slug":"del-miedo-a-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/del-miedo-a-la-libertad\/","title":{"rendered":"El amor perfecto elimina el temor"},"content":{"rendered":"\n<p><p>\u00ab&#8230;El miedo me hace retroceder; \u00a1con el <em>amor<\/em> no s\u00f3lo avanzo, sino que vuelo!\u00bb. (Santa Teresita de Lisieux, <em>Historia de un alma<\/em>, p. 196) Estas palabras de Santa Teresita podr\u00edan aplicarse f\u00e1cilmente a la Hna. M. Emilie Engel, cuyo d\u00eda de bautismo celebramos el 8 de febrero. Ella experiment\u00f3 ambas realidades: por un lado, un miedo y una ansiedad paralizantes que la llevaron a encerrarse en s\u00ed misma, y por el otro el poder liberador y transformador del amor, que dio alas a su alma y le permiti\u00f3 volar directamente al coraz\u00f3n de Dios.<\/p><\/p>\n\n<p>De ni\u00f1a y durante su juventud, Emilie luch\u00f3 contra una ansiedad muy arraigada y contra el miedo a Dios. No fue hasta que conoci\u00f3 al P. Jos\u00e9 Kentenich y lo eligi\u00f3 como su director espiritual que este miedo empez\u00f3 a perder lentamente el control de su alma. En el P. Kentenich experiment\u00f3 el reflejo del Dios Padre misericordioso y as\u00ed, poco a poco, su imagen de Dios empez\u00f3 a cambiar de la de un juez exigente, que exige la m\u00e1xima perfecci\u00f3n de sus criaturas, a la de un Padre amoroso, que no ama menos a sus hijos por sus debilidades, al contrario: estas mismas debilidades atraen sobre ellos su misericordia en abundancia. <\/p>\n\n<p>\u00abNo hay temor en el amor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor\u00bb. (1 Juan 4:18) La Hna. M. Emilie descubri\u00f3 la profunda verdad de estas palabras. Cuanto m\u00e1s crec\u00eda en la comprensi\u00f3n del tierno amor de Dios por ella personalmente, como su hija m\u00e1s amada, m\u00e1s florec\u00eda a su vez su amor por \u00c9l, y este amor no dejaba lugar para el miedo que hab\u00eda dominado su alma durante tanto tiempo. A trav\u00e9s del amor, se liber\u00f3 del miedo que la hab\u00eda atado durante tanto tiempo. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfY nosotros?<\/h2>\n\n<p><p>Cuando luchamos contra el miedo y la ansiedad, \u00bfqu\u00e9 hacemos con ellos? En primer lugar, es importante no fingir ante Dios que no tenemos miedo, que el miedo no existe o no nos afecta. \u00c9l es nuestro Padre. \u00c9l nos conoce. \u00bfPor qu\u00e9, si no, aparecer\u00edan tan a menudo en la Biblia las palabras \u00abNo teng\u00e1is miedo\u00bb? \u00c9l sabe que el miedo y la ansiedad forman parte de nuestra humanidad. Y, sin embargo, no quiere que nos quedemos ah\u00ed. Quiere que nos enfrentemos al miedo y lo superemos, pero no solos. Con \u00e9l. \u00abNo temas: yo estoy contigo; no te angusties: yo soy tu Dios. Te fortalecer\u00e9, te ayudar\u00e9, te sostendr\u00e9 con mi diestra victoriosa\u00bb. (Isa\u00edas 41,10) Esta fue la realidad que el P. Kentenich ayud\u00f3 a la Hna. M. Emilie a ver y a experimentar. Dios, su Padre amoroso, estaba esperando que ella acudiera a \u00e9l como su peque\u00f1a hija, que le entregara sus temores, que hablara de ellos con \u00e9l y que los pusiera en sus manos, confiando en que \u00e9l cuidar\u00eda de ella.\u00a0\u00a0<\/p><\/p>\n\n<p><p>Por supuesto, sabemos que del dicho al hecho hay un largo trecho. Como le ocurri\u00f3 a la Hna. M. Emilie, el viaje del miedo a la libertad no se hace de la noche a la ma\u00f1ana. Pero Dios quiere conducirnos a esa libertad, a un amor y una confianza m\u00e1s profundos en \u00c9l, como hizo con la Hna. M. Emilie.<\/p><\/p>\n\n<p>Entonces, \u00bfde qu\u00e9 tienes miedo? \u00bfQu\u00e9 te angustia hoy? Ponle nombre. Y ll\u00e9vaselo a tu Padre celestial. \u00c9l te espera. Te ama m\u00e1s que a nadie en esta tierra y quiere ayudarte a crecer en el amor y a expulsar de tu coraz\u00f3n las sombras del miedo. Aprendamos de la Hna. M. Emilie y acudamos a ella en busca de ayuda, pidi\u00e9ndole que interceda por nosotros la gracia de realizar en nuestras propias vidas las palabras de San Juan: \u00abNo hay temor en el amor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor\u00bb. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Hna. M. Emilie nos muestra como salir de la prisi\u00f3n del miedo y la ansiedad<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8616,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_piecal_is_recurring":false,"_piecal_recurring_interval":1,"_piecal_recurring_frequency":"","_piecal_recurring_exact_position":false,"_piecal_recurring_end":"","_piecal_color":"","_piecal_text_color":"","_piecal_global_color_master":false,"_piecal_rsets":"[]","_piecal_is_event":false,"_piecal_start_date":"","_piecal_end_date":"","_piecal_is_allday":false,"footnotes":""},"categories":[27,31],"tags":[],"location":[],"class_list":["post-8618","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discernimiento","category-nuestra-comunidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8618"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8618\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8621,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8618\/revisions\/8621"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8618"},{"taxonomy":"location","embeddable":true,"href":"https:\/\/schoenstattsistersofmary.us\/es\/wp-json\/wp\/v2\/location?post=8618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}